jueves, 24 de noviembre de 2016

JORGE RODRÍGUEZ PAZ, LEYENDA VIVIENTE DEL CINE PERUANO.

                                                   
                                                 Jorge Rodríguez Paz, leyenda viviente del
                                                      cine, la televisión, los comerciales y
                                                 actividades artísticas peruanas.

   Hace unos años me invitaron a hacer una representación teatral:
"La Muerte Alegre" en la que debería representar a un doctor,  lo
curioso de la trama es que debía interpretar el mismo texto  como
drama y en otra faceta, de comedia.
    Para representar a "la muerte" en un papel de       "General del
Ejército" se llamó a don Jorge Rodríguez Paz, a quien yo había
visto en innumerables películas peruanas, entre ellas, todas las del
realizador Francisco Lombardi.
   Cuando llegó al lugar de la representación: "Teatro Aranwa" del
director de teatro y actor nacional Jorge Chiarella,       don Jorge
Rodríguez Paz, me sentí emocionado de conocer a quien he calificado
como: "Leyenda del cine peruano" y más gratamente impresionado quedé
al ver la sencillez y amabilidad de este señor de la actuación peruana.
    Luego no sé cómo me conseguí su teléfono y lo llamé; pasó un
tiempo y él hizo lo propio; así que quedamos en vernos.  Como es algo
mayor que yo, me comprometí a ir a su casa y luego se me ocurrió
llevar un cuaderno de notas para apuntar lo que sería esta pequeña
entrevista:

 -¿Podría relatarnos algo de su experiencia de vida?
    Cuando salí del Colegio (Salesiano), ingresé a trabajar en la
Compañía Peruana de Teléfonos. Los que dirigían la empresa eran
americanos. Un día que se enfermó el Jefe de la Sección Comercial,
el Jefe Máximo de la Empresa, Mr. Charles Stienslenz (el nombre
no estuvo claro) un norteamericano, me encargó a mí que reemplazara
al Jefe enfermo.  Yo con apenas 18 años había accedido a ese puesto y
las señoras antiguas se sintieron relegadas y se molestaron.
   Yo renuncié a los dos años y meses.
 -¿Por qué; si Ud. ya era Jefe y tenía todo el respaldo de los dueños?
   Porque no había aumentos.Había que esperar que el gobierno
autorizara los aumentos.  Al renunciar recibí un consejo que hasta
ahora lo tengo presente: señor, Ud. es joven yo le aconsejo que busque
trabajar en una Compañía donde pueda aprender y desarrollar
actividades".
   Mi padre tampoco estuvo de acuerdo con mi renuncia, pero me dejó
hacerlo sin dejar de comentarle a mi madre:
  -Dora, mira lo que hace Jorge? Ha dejado el destino...
    Trabajé en el "Expreso Comercio", esa empresa tenía unos camiones
amarillos grandes que llevaban el diario "El Comercio" a provincias.
    Yo era Administrador de una tienda.
  - ¿Cómo es que Ud. accedió a tan buenos puestos siendo solo un
estudiante que había concluido su instrucción secundaria?
     Yo estudié en el Colegio Salesiano de Lima y pertenezco a la
Promoción 1948.  Cuando era escolar era un joven travieso.  Me
gustaba hacer las bromas a los profesores y hacer reír a la clase.
      Mi padre había sido contador y trabajó como Auditor en la
Caja de Depósitos y Consignaciones (hoy Banco de la Nación).
      Eso me facilitó para conseguir empleo en vista de que muchas
veces ayudaba a mi padre en su trabajo y por lo tanto yo tenía
algunos conocimientos de contabilidad.
      Ello me sirvió después para ingresar a trabajar a la empresa
W.R.Grace y Co. Cuando yo empecé en dicho trabajo el 5 de
diciembre de 1951, al día siguiente hicieron una fiesta grande en
la Compañía, que se llevó a cabo en el Lima Cricquet;  por ello yo
solía decir que cuando entré a trabajar, hicieron una gran fiesta.
     El día de mi cumpleaños, 1° de Junio, salí de vacaciones y
pasé la voz a todos mis compañeros que el 7 de junio nos reuniríamos
en la Federación de Empleados Bancarios. Lo que sucedía es que
me había puesto de acuerdo con Sergio Arboleda de Souza Ferreira,
quien era el Secretario General de la Federación de Empleados
Bancarios para fundar el Sindicato de la Grace.
     Me fui desde Magdalena, donde vivía por aquella época hasta
la Av. Brasil a la Iglesia de María Auxiliadora, adonde fui a orar.
     Le pedí a la Virgen que me ayudara en esta decisión que había
tomado y de ahí enrumbé hacia el Paseo Colón donde quedaba la
Federación de Empleados Bancarios.  Cuando se llevó a cabo la
reunión, yo me quedé admirado de que me hubieran elegido Secretario
General del Sindicato de la W.R. Grace.  En realidad nadie quería
hacerse cargo de esa responsabilidad porque la Grace manejaba
gobiernos y era todopoderosa. Hubo uno de los que quisieron nombrar
como dirigente sindical que se puso casi a llorar para que no lo
eligieran; dijo que tenía esposa, hijos, y al final no lo tomaron en
 cuenta.
    Yo fui un poco mentiroso en los comunicados que empecé a
emitir en el mimeógrafo de la FEB, decía que éramos 300 afiliados,
cuando en realidad no llegábamos ni a 80.  La empresa tenía más
de 600 empleados.
 - ¿Y cómo es que no lo despidieron?
    Es que el gobierno había promulgado un decreto por medio del
cual no se podía despedir a los dirigentes sindicales.  Yo además en
los comunicados puse una frase de mi autoría:
   "Siempre unidos en la defensa de nuestros sagrados intereses".
     Luego me jubilé en la Grace en 1983.
     La empresa Grace era propietaria de 4 fábricas de tejidos:
 1 .-Inca Cotton Mil.
 2.- Inca Extension.
 3.-Vitarte.
 4.-Victoria
     Además era propietaria de "Imaco" (International Machinery Co.)
de Pinturas "Vencedor" y de las haciendas Cartavio y Paramonga.
      También poseía acciones en las compañías de aviación: "Panagra"
y "Faucett".
   Al final terminé trabajando en la fábrica de Pinturas "Vencedor"; el
Jefe que me entrevistó, me preguntó: ¿Usted tiene objeción en viajar?
Yo le respondí que no.  Trabajé en la Fábrica de Pinturas ubicada entre
las calles Manuel del Mar y Berneu. Viajaba en "Faucett"; me hospedaba
en los hoteles de turistas, una vida de Pachá.
    -Cuéntenos ¿Cómo fue su ingreso al mundo artístico?  
      Yo trabajaba como administrador de una tienda en San Borja, en
donde ahora queda el Centro Cívico, la tienda se llamaba: "Color
Centro"; sacaron un nuevo producto e hicieron un comercial con sus
modelos. Empezaron a grabar y el que dirigía, me pidió que me pusiera
de modelo. Yo le respondí que no hago lo que no me indican.
    Me dijeron que yo podía actuar para ellos.  Les respondí que lo
pensaré y después les aviso.
     Pensé un poco y me dije: "Unos cobres más"...
     Llamé a la señorita y le dije: Acepto la propuesta.
     Fue así que me llamaron para un comercial de Inca Kola.
     Llegamos a Chaclacayo con un montón de gente. Ahí salí como
un jugador empedernido que apostaba a los caballos y escuchaba por
la radio los resultados. Perdió el caballo y rompía los valetriples, las
dupletas con rabia.  Para darme valor había consumido previamente
dos cubalibres y después de la grabación me dio un dolor de cabeza
que no se me quitaba con nada. Me quisieron dar "Mejoral" y yo les
pedí que me dieran "Alka Seltzer", al final de la grabación había un
gran almuerzo, pero yo no pude comer en vista de mi indisposición.
      Al poco tiempo me llamaron por teléfono acá a mi casa, cuando
me dijeron que era de "Inca Films" yo pensé que era para otro
comercial.  Cuando fui a la cita, me dijeron que era para un
largometraje. Me entrevistó Pancho Lombardi, me hizo leer un
texto.
    -¿Usted había estudiado o tenía experiencia previa para actuar?
      Yo no había estudiado nada de actuación, pero en el Colegio
hice una pequeña aparición en una obra de teatro llamada el
Cardenal, que era protagonizada por Mario Cavagnaro y donde
también actuaba Juan Kusianovic, gran amigo mío y condiscípulo.
   Apenas aparecía como mensajero. Fue un papel breve.
   Luego quise actuar en la Compañía de Lucho Córdoba y cuando
ya me iban a entrevistar, desistí de hacerlo.
   Hice locución por la radio cuando trabajaba en la Compañía
Peruana de teléfonos y también participaba en radioteatros que se
escenificaban en la Unión de Exalumnos Salesianos.
    Cuando vieron mi actuación en "Muerte al amanecer" no sólo
me felicitaron Pancho Lombardi, sino también Guillermo Thorndike,
Augusto Tamayo y Pili Flores Guerra. Uno de los que fue más
entusiasta en sus felicitaciones y me auguró éxito fue el actor y
productor, además de dramaturgo, Hernando Cortez y ello me
halagó mucho.
    Cuando la estrenaron, Guillermo Thorndike, y su esposa alabaron
mi actuación.  Un amigo de Radio San Borja (fue uno de los
fundadores de esa radio) creyó que yo era un actor extranjero.
    Me llevaron a la Premier en Tacna y tuve que pronunciar un
discurso.
    Posteriormente me llamaron a casi todas las películas de Pancho
Lombardi y también filmé y grabé con Iguana.
   - Ud. nos ha dicho que fue dirigente sindical ¿También ha
participado en política?
     Sí, he sido militante de la Democracia Cristiana.
    - Y después ¿Se pasó al PPC?
     No, yo siempre estuve en la Democracia Cristiana, yo admiraba
a Héctor Cornejo Chávez, era mi ídolo.
  También se ha quejado de la pensión que recibe como jubilado.
- Sí, yo he escrito a Perú 21 diciéndoles que "estamos saliendo de
un estado de pobreza e ingresando a la miseria".
    ¿Cómo es posible que de acuerdo a la Ley 17262, sólo me hayan
considerado 22 años, sin tomar en cuenta los años que estuve en la
FEJEP y que mi pensión solo sea de 550 soles.  El gobierno de Fujimori
con el cual no estuve de acuerdo, por lo menos nos daba dos gratificaciones
al año, que fueron suprimidas por el gobierno de Toledo.

   -¿Su familia vive?

     Murió mi esposa, mi hermano y mi hijo. Me queda mi nieto y mi hija,
quienes viven conmigo.

    ¿Cuál fue su última película?

    "El Evangelio de la Carne".

    -¿Piensa seguir filmando películas?

      Es mucho trajín.

    -Me contó que una vez no le pagaron lo que le habían anunciado...

      Sí, la última vez que grabé con el Canal 4 Tv. me habían dicho que
me iban a pagar en dólares, como siempre lo hacían, pero me pagaron
en soles; al reclamar, ya no me volvieron a llamar para esa telenovela.

       Muchas gracias don Jorge Rodríguez Paz, lo volveremos a visitar
pronto.

       Esperamos que este pequeño reportaje que le hice a Jorge Rodríguez
Paz, la leyenda viviente del cine peruano, sirva para que el Ministerio de
Cultura le dé un premio pecuniario (dinero en efectivo) por su contribución
al Cine Nacional, así como el Diploma y el reconocimiento que se merece;
lo mismo que una pensión de gracia, que siempre es mayor que las pensiones
de los jubilados para hacerle pasar los momentos gratos que merece por su
contribución al entretenimiento de todos los peruanos.

 San Borja, 24 de noviembre del 2016

EMILIO ULISES ROBLES HORA
AUTOR DEL BLOG Y DE LA PRESENTE
ENTREVISTA.
Don Jorge Rodríguez Paz, quien aparece en la portada, es un actor muy conocido que ha participado en películas como: "Muerte al amanecer"; "La ciudad y los perros"; "Abisa a los compañeros"; "Profesión Detective"; "Bajo la piel"; "Coliseo"; "El Inca, la Boba y el Ladrón"; "El evangelio de la carne"; "Ella"; "Muerte de un magnate"; "Maruja en el infierno"; "Máncora"; "Si te vi, no me acuerdo"; "Chicha tu madre"; "Diario de una motocicleta"; "Ojos que no ven" y en telenovelas como: "Milagros"; "Girasoles para Lucía"; "Procura amarme más"; "La captura del siglo"; "Pobre Diabla"; "De pura Sangre"; "Condominio S.A."; "Así es la vida"; "Polvo para tiburones"; "Torbellino"; "Mala mujer"; "El espejo de mi vida" y tantas otras que no nos alcanzaría para seguir nombrando la innumerable cantidad de producciones nacionales y extranjeras en las que ha actuado don Jorge con esa humildad característica y ese don de gentes que lo hacen una persona valiosa para la comunidad y para el gremio artístico.


Emilio Robles y Jorge Rodríguez Paz.


Dentro de la casa de la Leyenda del Cine
Peruano.


Don Jorge Rodríguez Paz en Surco.


Emilio Robles y Jorge Rodríguez Paz
en la puerta de su vivienda en Surco.

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